Buenos días mi yo de hace 4 años...
Buenos días mi yo de hace 4 años,
Hace mucho que no hablamos, sigo siendo Covadonga Suárez Sandín, pero dramáticamente ya tengo 21 años, ¿ quién me iba a decir que seguiríamos aquí, en la Universidad de Navarra, empezando otra vez primero?
Cuando llegaste aquel día de septiembre tan soleado empezando ese doble grado de Derecho y Relaciones Internacionales, ¿ cómo ibas a saber que esa niña tímida de Asturias cuyo objetivo en la vida era ayudar a la gente, no iba a ser una jurista con conocimientos internacionales? Pues claro que no lo sabías, eras demasiado jóven, demasiado inexperta, demasiado inocente...
Pasado ese año, y tras esa pandemia, ya habías ganado ese amor por el teatro que Mutis por el Foro te había regalado. Pero había algo en tu vida que no encajaba, demasiada exigencia por tu parte para conseguir tirar hacia arriba, para intentar aprobar algo... Te desmotivaste, y te entiendo, yo también lo habría hecho. Al fin y al cabo era la primera vez que estabas en un lugar nuevo, con gente distinta y sin tu familia, no te puedo juzgar.
Ese verano, ¿te acuerdas? Cuantas dudas asolaban tu mente, que si "me cambio de carrera" que si "yo puedo con todo", y de repente, dijiste "¿por qué no hacer un grado simple?". Que sabia fuiste, ojalá hubieras sabido que grado simple te beneficiaría, pero es normal que no lo supieras, eras muy inmadura.
Y entras en primero de Relaciones Internacionales, con un remix de cursos que al final no sabías si estabas en primero o en quinto, pero tú querías hacer esa carrera, querías ayudar en estrategia militar para evitar las guerras, que noble eras. Y después de pasar primero, fuiste a por segundo estando segura de ti misma, sin embargo, a veces no se puede luchar contra la oscuridad, y cuando ya estabas viendo la luz, hubo un apagón.
Tu vida había cambiado un poquito más, ya no eras la que fuiste, salías demasiado, no pensabas en tu carrera, te costaba centrarte, pero lo conseguiste, seguiste tu camino con ayuda de tus amigos y familia, y luchaste como nunca a pesar de las caídas, que grande fuiste.
Y ahí creo que aparecí yo, la que tomó la decisión madura de luchar por lo que quería, de dejar claro como amaba el cine, el teatro, comunicar, ayudar... Te desvaneciste a cambio de mi renacimiento, fui tus cenizas, y renací, como un fénix.
En esa ocasión tan repentina, me di cuenta, de que el abordar un nuevo reto, el empezar Comunicación Audiovisual me iba a aportar las sonrisas que se me habían olvidado con el tiempo. Aprendí que crecer es darse cuenta de que los errores son sinónimo de aprender, de que nadie te pregunta cuanto te lleva hacer algo, sino si lo consigues o no. Y me di cuenta de que ya sabía como ayudar, porque ¿ qué mejor manera de ayudar que creando un buen guión para una película/serie/corto? Porque en una hora, en media, puedes hacer que una persona siente tantas emociones que puedes cambiar su día. Supongo que demasiado cursi mi experiencia actual y mis ganas de llegar a conseguir mis metas y ambiciones igual son un poco extremas. Pero espero llegar a ello, para comunicar, para enseñar, para confiar, para que la gente le de la importancia que realmente se necesita.
Gracias por haber sido tu la que me ha enseñado este camino, seguiremos hablando pequeñaja.
Comentarios
Publicar un comentario